El responsable de Urbanismo del Ayuntamiento de Cádiz, José Manuel Cossi, ha reconocido “el error” del PP al negar durante seis años que la proliferación de viviendas de uso turístico en la ciudad ha expulsado a vecinos de sus barrios y la ciudad, por un lado, y ha influido en el encarecimiento de los precios del alquiler residencial. Lo ha hecho durante el Pleno de este jueves, en el que, no obstante, ha remarcado que el equipo de Gobierno encabezado por los populares ha puesto en práctica las limitaciones aprobadas en 2022 para poner coto a este tipo de alojamientos vacacionales y ha dado pasos adelante para ser más restrictivos todavía, con el blindaje del suelo residencial ante hoteles y apartamentos turísticos o la posibilidad de que locales comerciales y oficinas puedan convertirse en viviendas.
Para la oposición no es suficiente. Desde Adelante Izquierda Gaditana, David de la Cruz ha planteado la necesidad de “revertir” la situación con la retirada de licencias de pisos turísticos o abandonar la idea de la venta del Campo de las Balas para un hotel. Además, planteó la necesidad de implantar la tasa turística. “Es una realidad que tiene que desarrollarse e implementarse ya porque el Ayuntamiento no puede gastarse tres millones de euros y faltar limpieza, iluminación o transporte público”, dijo.
Cossi admitió que tasa turística “llegará en algún momento”, si bien recordó que la Junta de Andalucía debate esta cuestión con el sector a nivel autonómico y se valora la posibilidad de reformar la Ley de Haciendas Locales para que cada ayuntamiento decida si decide finalmente cobrar o no a los turistas que visitan su ciudad.