Los bomberos seguían trabajando después de las 8.30 locales (6.30 GMT) en el lugar del siniestro para confirmar que no había más víctimas entre los escombros, señalaron fuentes de la prefectura.
Cuatro de los seis fallecidos murieron quemados y los otros dos por asfixia.
El incendio, que se produjo por causas todavía no aclaradas, se declaró en un edificio de cuatro plantas que debía ser demolido y en el que vivían ilegalmente alrededor de una treintena de personas –inmigrantes tunecinos y egipcios–.
Pantin es una ciudad limítrofe con el noreste de París que concentra una elevada población inmigrante.